Exigimos el inmediato restablecimiento de la democracia y la restitución del cargo al presidente Evo Morales 

La Corriente Federal de Trabajadores de la CGT repudia enérgicamente el golpe de Estado perpetrado contra el gobierno legítimo del presidente constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia. Asimismo, denuncia la escalada de extrema violencia desatada contra el pueblo boliviano por parte de organizaciones fascistas que no 
respetan las más elementales normas de la democracia con el solo objeto restaurar su poder colonial, racista y elitista.
 
Hace diez años que Latinoamérica viene padeciendo golpes de Estado de distintos tipos, como el que depuso a punta de fusil, en Honduras, al entonces presidente Zelaya. Poco después, una rosca parlamentaria representativa de las clases dominantes, sacó del gobierno al presidente popular del Paraguay, Fernando Lugo. 
Más tarde, a través de una confabulación policial, los sectores minoritarios de la sociedad ecuatoriana intentaron infructuosamente derrocar al presidente constitucional Rafael Correa. Un par de años después, el Senado de Brasil con los votos mayoritarios de los sectores más conservadores y corruptos del poder real, destituyeron a la presidenta constitucional Dilma Rousseff.

Lamentablemente, hoy la víctima de los planes imperiales contra los pueblos latinoamericanos, con la metodología de los tiempos del Plan Cóndor, es Bolivia. Las fuerzas regresivas no reconocen su derrota electoral, al tiempo en que se niegan a enfrentar nuevamente en las urnas al presidente Evo Morales y optan por la violencia para imponer sus intereses espurios. Oligarcas aliados con sectores de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, apoyados por la CÍA y en complicidad con los funcionarios de la OEA, prefieren ahogar en sangre al pueblo de Bolivia, antes que tolerar que el mismo siga su derrotero de libertad, justicia e igualdad.

Por lo expuesto, la Corriente Federal de Trabajadores de la CGT exige al gobierno argentino que condene el golpe de Estado, que exija la restitución inmediata del presidente constitucional Evo Morales y que no reconozca a ninguna autoridad surgida de tan abominable atropello contra las instituciones democráticas y contra el hermano pueblo de Bolivia.