Vinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo Slider

Videos

Se nos fue un “cacho” muy grande de nuestra historia

 Apareció allá por el '57, cuando junto a Jorge Di Pascuale, José “Pepe” Azcurra, Horacio Cinqualbres, Argentino Kasarian, los hermanos Vidal y B. Longo, fundamos la agrupación “22 de diciembre”, Lista Blanca, que nos llevó a la conducción del Sindicato de Empleados de Farmacia, luego de estar intervenidos por la revolución fusiladora del '55. Horacio, peronista hasta la médula, sólo tenía 22 años, una enorme vida interior y un empuje admirable.

Recorrió todos los espacios del sindicato, comenzó como vocal hasta llegar a ser Secretario General de A.D.E.F. y de F.A.T.F.A. (Federación Argentina de Trabajadores de Farmacia).

Militante ejemplar, de una ética superlativa, contribuyó a afirmar la Línea Farmacia en la etapa de la Resistencia, y con su claridad y visión logró construir el sindicato paralelo, cuando en 1969 fuimos nuevamente intervenidos, hasta recuperar, al año siguiente, nuestra organización. Es que siempre tuvo proyectos alternativos ante situaciones difíciles.

Pero su valor lo mantuvo en pie, y así, juntos, afrontamos los años negros del genocidio de la dictadura militar, soportando el dolor del secuestro y desaparición de su hermano José María y de nuestro secretario general Jorge Di Pascuale, además de otros compañeros del gremio.

En un instante de reflexión hicimos un pacto de sangre, o nos exiliábamos o nos manteníamos en la organización enfrentando la dictadura y en ningún momento dudó del lugar que tenía que ocupar. Horacio, junto a “Pepe” Azcurra recorrió todos los edificios de las fuerzas armadas, iglesias y embajadas en busca de información sobre el paradero de nuestros compañeros desaparecidos, viviendo en la vigilia permanente, ante la posibilidad de que en cualquier momento le pusieran la capucha.

En algún momento la intervención le sugirió borrarse por un tiempo, manteniéndose en la clandestinidad cerca de un año, pero su vocación triunfó sobre el temor que, inevitablemente, rondaba en nuestras mentes.

Mientras tanto, se construía nuestra actual sede social, sueño que Jorge había comenzado a hacer realidad allá por el año '75, en momentos en que A.D.E.F. función provisoriamente en la calle Matéu. Definitivamente nos reinstalamos en Rincón 1044 a partir del 1979.

A raíz de las gestiones llevadas adelante por la CLAT y la CMT a favor de los compañeros desaparecidos, nos insertamos en el ámbito internacional, participando activamente de la organización nacional de la CLAT y desarrollando distintas actividades, especialmente la formación de cuadro.

En 1982, junto a Horacio nos internamos un mes en la UTAL, en la República de Venezuela y conformamos la Federación de Trabajadores de Comercio (FETRALCOS), aprovechando esos instantes para agradecer al pueblo venezolano su solidaridad con nuestro pueblo por el conflicto en Malvinas. En ese evento será electo Vice presidente de FETRALCOS, como lo será dos años después, elegido Vicepresidente de la F.M.E. (federación mundial de empleados).

La actividad internacional, sin embargo, no nos hacía abandonar la lucha y nuestras fronteras, por el contrario, fuimos fundadores de la CGT Brasil , y del grupo sindical más combativo conocido como “los 25” el sector gremial que dio pelea a la dictadura militar, por ejemplo decretando el primer para nacional contra los militares, aquel 27 de abril de 1979. Esta participación en la lucha por la recuperación democrática llevará a nuestro gremio al primer lugar en la consideración del movimiento Obrero Argentino. En 1983, Horacio renuncia a la candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.

Es que, por entonces, Horacio estaba comprometido en la recuperación de nuestra Federación Nacional, para lo cual deberá consolidar la unidad monolítica de todas las filiales del país. Así, integra la conducción nacional hasta que, en 1988, se lo elige Secretario General de F.A.T.F.A. a su vez, en A.D.E.F., reafirma su liderazgo convirtiéndose, hasta hace poco, en su Secretario General.

Ya en 1994, pasa a integrar la conducción estratégica del M.T.A. (Movimientos de trabajadores Argentinos), siendo uno de pilares en la construcción del movimiento más combativo de los últimos años, hoy convertido en la C.G.T. de los trabajadores.

 Entre otras cosas, cabe recordar que en el ámbito de nuestra Federación, normalizó nuestra Obra Social, realizó importantes innovaciones con su proyecto denominado “un nuevo estilo de conducción”, consolidando sus ideales de justicia social y aplicando la doctrina peronista en cada uno de sus actos. También en un momento clave, colaboró con el gobierno de la provincia de Buenos Aires, como Subdirector provincial de la subsecretaría de Trabajo, a la que jerarquizó con su presencia y dinamizó con la organización de subdelegaciones en todo el ámbito de actuación de ese organismo. Respetado, querido y admirado, el “flaco” Horacio Mujica fue un dirigente con mayúsculas, con esa llama interior que nace de los hombres probos y que se traduce en una gran vocación de servicio.

A su naturaleza humana, sumó un gran poder de análisis, una capacidad de reflexión y una enorme serenidad al servicio de su lealtad, su compromiso, su creatividad y su ejemplo de vida que lo mostraron siempre como un digno ejemplo a Alfredo L. Ferraresi, Secretario General Adjunto.

El día miércoles 11 de abril de 2001, viajó hacia el mundo invisible, luego de una dolencia extrema, que lo tuvo postrado durante más de un año. Horacio mantuvo su estoicismo, con la esperanza latente de volver a reintegrarse a su tarea sindical, pero el destino le tenía fijada su partida hacia el misterioso mundo de lo desconocido.

Siendo muy joven, había cumplido 65 años de edad, nos deja un vacío muy difícil de llenar. Nuestra organización agradece todas las muestras de solidaridad de las organizaciones nacionales e internacionales, así como las distintas adhesiones de los cientos de compañeros activistas, militantes, dirigentes, amigos de siempre y, por supuesto, de toda la militancia del Sindicato y la Federación.

ferraresi Alfredo Luis Ferraresi
Secretario General ADEF

Cartilla PMO
Cartilla prestadores O.S.A.D.E.F. RNOS 127505

(*) acceso al sitio web